Análisis debate presidencial Elecciones 2010

Enviado por Sociologia de las Comunicaciones el 13/10/2009 a las 16:58

Sebastián Ponce Olmos

 

            Con un formato de debate traido de EEUU, en la cual existía un orden y un periodo determinado y muy breve de tiempo para contestar las interrogantes realizadas a cada uno, se desarrolló el debate presidencial como mas un ejercicio estético y de empatía que un acto comunicativo cargado de un choque de ideología.

            En lo que respecta a la cobertura que tuvo el debate la mayoría de los medios de comunicación masivos, se centraron en el conflicto que se sucitó entre la acusación que realizó el candidato Eduardo Frei por la aparición del candidato Piñera en el informe de Transparencia Internacional por el uso de información privilegiada en la compra de acciones de la compañía LAN. Asi podemos observar:

"Yo me pregunto, y los chilenos también tenemos derecho a preguntarnos: una persona que aspira a la Presidencia de la República no puede estar en los informes de Transparencia Internacional en esas condiciones", prosiguió.

La respuesta de Piñera llegó minutos después, cuando debió abordar la inquietud sobre vivienda planteada por un telespectador.

"Le quiero decir al senador Frei que no puede ser tan irresponsable y faltar a la verdad como lo acaba de hacer. Nunca he usado información privilegiada y nunca nadie me lo ha imputado y espero que se disculpe", espetó el abanderado de la oposición, en medio de los aplausos de sus partidarios.(Emol.com:24/9/2009)

            Es aquí donde se puede analizar el papel interviniente de los medios de comunicación, los cuales en su mayoría se concentraron en esta parte del debate realizando una descripción bastante mas somera de los otros temas revisados a través de las preguntas:

Si bien varias ideas ya habían sido mencionadas anteriormente por cada uno de los cuatro candidatos en materia de delincuencia, combate de la crisis económica y educación, el encuentro tuvo pasajes destacados a la hora de abordar las propuestas para combatir la corrupción y responder las preguntas del público.(Emol.com:24/9/2009)

            La atención en este tipo de conflictos tendencian a sacar de la noticia a la discusión política, la cual es desplazada por una discusión de tipo valórico personal, de la figura pública que representa un candidato u otro de forma individual casi como un ícono publicitario. En esta perspectiva podemos analizar a las 2 candidatos con mas posibilidades de ganar las elecciones.

            No es casual que se caiga a la discusión de tipo valórica, la relación entre el poder económico y el político y se deje de lado una discusión de carácter ideológico sobre los proyecto de desarrollo para Chile.

            En este caso diría Roland Barthes que esto en buena parte sucede porque estos 2 candidatos comparten un mito común, el mito de la burguesía. En primer lugar debemos precisar al mito como un habla despolitizada, según el mismo autor: “el mito tiene a su cargo fundamentar, como naturaleza, lo que es intención histórica; como eternidad lo que es contingencia”(Barthes R, 1999). Este vaciamiento ideológico se produce por la pérdida del recuerdo de el carácter histórico de las cosas. Por lo tanto “El mito no niega las cosas, su función, por el contrario, es hablar de ellas, simplemente las purifica…las funda como naturaleza y eternidad…”(Barthes, R 1999).

            Es razonable de esta manera analizar los discursos de estos 2 candidatos desde esta perspectiva, la presentación del orden actual como correcto y satisfactorio, solo varía en el candidato de la derecha en el carácter de administración de este orden, el cual critica la cantidad de años que lleva neoliberal, su carácter eficiente, su austeridad, su preocupación paternalista hacia los pobres y su honestidad, valores enfocados a la capacidad de administrar el Estado.

            Por otro lado el candidato de la Concertación se reivindica y genera su discurso por medio de su reafirmación como coalición gobernante, de los logros enfocados al desarrollo económico y de la protección social; criticando al candidato de la derecha por su carácter de empresario lo que sería reprochable para asumir un cargo de presidente.

            Como se observa ninguno de los 2 candidato denota críticas, ni desliza propuestas en aspectos de tipo estructural, como el cambio del sistema político,el sistema neoliberal, la construcción de una nueva constitución democrática, o la recuperación de los recursos naturales que están en manos de privados. Esto indudablemente afirma el carácter ideológicamente compartido del mito de la burguesía el cual como dice Barthes:

“no da tregua en la tarea de ocultar la construcción perpetua del mundo, no cesa en su afán de fijarlo como objeto de posesión infinita, de inventariar su haber, de embalsamarlo, de inyectar en lo real alguna esencia purificante que detenga su transformación…”(Barthes, R 1999)

            Por último, podemos decir que el candidato de la izquierda es el único que realiza una crítica que se enfoca en la transformación de ciertas lógicas en el modelo económicó. La ventaja que posee este candidato es que parte con un apoyo bajo lo que hace que no tenga como figura pública ningún problema en asumir riesgos en mencionar estos aspectos, lo que deja entrever el carácter de alguna forma testimonial de esa candidatura.

 

Referencia Bibliográfica

Barthes Roland, Mitologías,  Mexico D.F, Siglo XXI Editores 1999.

El mercurio online: www.emol.com

 

 

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