Una mirada a la industria editorial en Chile

Enviado por Sociologia de las Comunicaciones el 05/12/2009 a las 13:29

Referirnos a Ia ’Industria Cultural’  en el ámbito del arte en sus distintas expresiones escritas (literatura, ensayística, producción intelectual, etc.) necesariamente implica una reflexión sobre el fenómeno de la ‘Masificación del arte’ gracias a su reproductibilidad. Podemos visualizar en la industria editorial la siguiente paradoja: mientras la reproducción de los objetos culturales surge ante la necesidad del acercamiento del arte a las masas, bajo el concepto de ‘ilustración’ de las masas, cuyo sentido original consiste en  generar el acceso a todo público, los altos costos en la industria editorial en nuestro país (19% de IVA) dejan truncado este cometido.

 

De esta contradicción podemos elaborar la siguiente tesis:

 

El reemplazo del valor de uso por el valor de cambio a través del monopolio de la industria editorial trasnacional. El abandono del ‘carácter ilustrado’ de la reproductibilidad de la obra como valor de uso, con el fin de acercar la cultura a las masas, reemplazando por un valor de cambio mediado por el intercambio comercial y la generación de ganancia de las grandes industrias.

 

El valor de cambio está dado fundamentalmente por la demanda, ya que se produce lo que es considerado rentable. En este sentido podemos preguntarnos por el consumo a través de la siguiente pregunta: ¿qué leen lo chilenos y chilenas?.

 

En el artículo “Chilenos leen libros de autoayuda para mejorar estima y éxito laboral publicado en el Diario  “La Tercera” (Fuente: www.icarito.cl), se hace referencia a la duplicación de las ventas en la última década sobre este tipo de literatura. Se indica además, que este fenómeno comienza en la década de los ´80 (con el sello Grijalbo) y tiene su auge a partir del ´95 donde se produjo una ‘explotación editorial’ en aumento. Respecto al público interesado "Su principal consumidor son mujeres de todas las edades, especialmente de estrato medio alto hacia arriba. Las más jóvenes buscan autoayuda en general, pero a medida que avanzan en edad van derivando a lo esotérico y místico". (Fuente: www.icarito.cl).

 

No debe sorprendernos que la incorporación de este tipo de producto cultural, surge en el proceso de apertura de mercado en el país, lo que facilita la llegada de grupos editoriales trasnacionales como lo es editorial Grijalbo perteneciente al grupo editorial Random House Mondadori, S.A., caracterizado por la edición de Best Sellers y libros de Autoayuda.

 

Bajo esta misma lógica, referente a la pregunta sobre qué leen los chilenos, el ránking de la Cámara Chilena del Libro (Fuente: www.cnnchile.com) señala que las obras más vendidas al 23 de abril del presente año, indican lo siguiente:

 

 

Los más vendidos al 23 de abril del 2009 en la Cámara Chilena del Libro

 

 

Género ficción

 

 

Género NO ficción

 

-La huésped
-Luna nueva
-Eclipse
-Crepúsculo
-Amanecer

(todos de Stephenie Meyer)

 

 

-Los sueños de mi padre, de Barack Obama.
-Ruego a usted tenga la bondad de irse a la cresta, de Fernando Villegas.
-Gomorra, de Roberto Saviano.
-De Charaña a La Haya, de José Rodríguez Elizondo.
-Educar las emociones, de Amanda Céspedes.

 

 

Este caso no es extrapolable a la situación nacional, pero sí nos brinda un  primer acercamiento a la idea de que la producción de objetos culturales por las industrias editoriales que se rige por los vaivenes del mercado en el juego de la oferta y la demanda. Este contexto nos lleva a formular nuestra segunda tesis:

 

La producción editorial responde a la demanda de moda del consumidor, es decir, se rige por el juego de la oferta y la demanda. Este denominado valor de cambio se da en la interacción de productores y consumidores: el campo de la producción está protagonizado por ‘Industrias Editoriales trasnacionales’ cuya producción satisface la demanda de un público que como señalamos anteriormente, tiene preferencia por Best Sellers, libros de Autoayuda y por algunos relacionados con temas políticos contingentes en el contexto de ‘fadandulización de la política’. Cabe señalar que el público que consume este tipo de objetos culturales, está concentrado preferentemente en los sectores medios y altos de la población, lo que viene a caracterizar un patrón de consumo distintivo que tiene acceso a las producciones.

 

Desde esta panorámica es posible analizar cómo se da el esquema organizacional de la industria editorial en Chile, para lo cual me he remitido al caso de ‘Grijalbo’ sello representativo de los temas más vendidos, como decíamos anteriormente, a la autoayuda, ciencia ficción y política personalista y de moda. Concebir esta editorial como unidad es un tema a simple vista, sin embargo escarbando en gestionadores, productores, distribuidores, etc. es posible analizarla en una lógica vertical correspondiente a la jerarquía de las corporaciones de las cuales depende  y longitudinal para identificarla entre otras similares pertenecientes a los mismos grupos editoriales. Además en este gráfico es posible identificar cómo se distribuye el resto de los actores correspondientes a la cadena organizacional. Esta propuesta se fundamenta en la necesidad de posicionar el caso  en un entramado mucho más amplio y complejo, lo que se refleja a través del siguiente esquema:

 

 

Descripción de la organización editorial

 

Como nos muestra el esquema, existe una disposición diseccionada, jerárquica y en cadena de la Industria Editorial. Podemos partir por la mayor corporación “Bertelsmann AG” una empresa trasnacional catalogada como “empresa internacional de comunicación, comercio electrónico y contenidos interactivos” (FUENTE: randomhousemondadori.com) Y considerada como uno de las más grandes Industrias culturales y comunicacionales , compuesta por el Grupo RTL, la editorial Random House, (editora de revistas como Geo, National Geographic o Muy interesante) y BMG (FUENTE: www.ciberoteca.com) entre otros, lo que la hace poseedora no solo de una amplio poder y variedad en términos editoriales, ya que también se extiende a otras áreas de la comunicación como es ‘RTL’ que  “es la TV de Europa, la radio y la compañía más grandes de la producción, y mayoría-es poseída por los medios alemanes (…). Tiene 39 32 de radio estaciones de la televisión y en 10] países. Este grupo Luxemburgo-basado de los medios funciona los canales de TV y las estaciones de radio adentro Alemania, FranciaBélgicaPaíses  BajosReino Unido, Australia, Luxemburgo, España , Hungría, Croacia y compañías de producción en Estados Unidos Unidos (FUENTE: www.worldlingo.com) .También es poseedora de SONY-BMG, alianza estratégica que se ha transformado en “ una de las cuatro grandes compañías de música, e incluye la propiedad y distribución de discográficas como Arista RecordsColumbia RecordsEpic RecordsJ RecordsRCA VictorRCA RecordsSonic Wave America,Harmony  y otros” (FUENTE: es.wikipedia.org), que últimamente se ha enfrentado a diversos problemas debido a la descarga de música por Internet.

 

Es así como podemos percatarnos del inmenso poder económico y comunicacional de Bertelsmann, uno de los monopolios más grandes en términos de Industria Cultural y comunicacional: “Berstelmann AG es el mayor consorcio de comunicación de Europa. Integrado por más de 400 empresas presentes en 50 países. Genera un volumen de negocio anual superior a los 20.000 millones de euros. Equipo formado por más de 70.000 profesionales en todo el mundo”. (Fuente:  http://www.bertelsmann-direct.com).

 

 (Fuente:  http://www.bertelsmann-direct.com)

 

 

Random House Mondadori (2001) perteneciente a la trasnacional Bertelsmann, se encarga de la producción y distribución de la información en forma de libro, revistas etc. Es así como “está estructurado en tres divisiones geográficas: España; Cono Sur, con empresas en Argentina, Chile y Uruguay; y América Central, con presencia en México, Venezuela y Colombia. Además, el Grupo distribuye y exporta sus títulos a más de 45 países de América Latina, Asia, Europa y Estados Unidos”. (www.randomhousemondadori.com).

 

Por otro lado, la editorial Random House Mondadori está compuesta por una gran cantidad de sellos editoriales, cuya función en la cadena de la Industria es editar, publicar y dar a conocer los libros y otras producciones a través de catálogos: “Random House Mondadori reúne los sellos más destacados del mundo editorial en lengua española. Editoriales literarias como Sudamericana, Lumen, Debate o Mondadori, se unen a otras dirigidas a públicos más amplios como Plaza & Janés, Grijalbo y De Bolsillo, y a las especializadas en temas o segmentos de población como la juvenil Montena y la infantil Beascoa.

La poesía y narrativa, el ensayo y el libro periodístico, el best seller, el libro infantil y juvenil, el álbum ilustrado, el libro de bolsillo, las guías prácticas, las obras completas… configuran un amplísimo catálogo que refleja las crecientes necesidades y tendencias culturales de hoy” (randomhousemondadori.com).  

 

Retomando la idea de un comienzo, podemos advertir la complejidad de una industria cultural en cuanto a una organización en cadena y diseccionada en varios ámbitos. El caso revisado podemos resumirlo de la siguiente forma:

 

Organización

Nombre

Función

Industria Cultural

Berstelmann

  • Difundir cultura 
  • Entretención de masas
  • Comercialización de diversión
  • Generación de ganancia a partir de estas actividades

Grupo editorial

Random House Mondadori

  • Producción
  • Edición

Sellos

Sudamericana

Lumen

Debate

Mondadori

Plaza & Janés

Grijalbo

DeBolsillo

(entre otros)

  • Edición
  • Publicación
  • Dar a conocer los libros

Distribuidoras

Cámara Chilena del libro

Ciclón del Libro

  • Distribución
  • Venta

 

Observaciones finales

 

Si consideramos que la producción de objetos culturales está determinada por la existencia de trasnacionales que concentran el monopolio comunicacional y que además, se sostienen gracias a la generación de ganancia a través de la prevalencia de un valor de cambio por sobre un valor de uso, podemos advertir que esto constituye un peligroso caso de monopolio de la producción cultural e información, donde amplios grupos trasnacionales deciden qué es lo que se debe producir (respondiendo a las demandas de las audiencias e imponiendo productos de moda) y cómo se debe producir bajo la lógica del capital , donde ‘el pez más grande se devora al más chico’ , lo que significa un atentado contra la industria nacional por ejemplo, o contra pequeños productores a través de una voraz, desigual y desregularizada competencia.

 

Vemos cómo la producción cultural va perdiendo su utilidad, en términos Benjaminianos su ‘valor cultual’ correspondientes a la creación como manifestación espiritual y correlato de una época. Sin embargo, a través de la reproducción y masificación es posible difundir las producciones culturales en las cuales prima el ‘valor de cambio’ como símbolo y sentido de la industria de la diversión a través de la generación de ganancia y la creación de distinción simbólica entre quienes pueden acceder a ella y quienes no.

 

Podemos concluir la idea bajo el carácter paradojal de la industria cultural que mencionábamos al comienzo, ya que, mientras su sentido inicial tenía por motivo el acceso de la cultura e información a las masas, con el tiempo pierde este fin, concentrándose en la generación de ganancia (patente en los poderosos monopolios) mediante la fetichización de la producción (diversión, moda, entretenimiento) y la prevalencia de un valor de cambio y valor simbólico distintivo de los receptores y consumidores de objetos culturales.

 

El desafío que surge desde esta perspectiva, es cómo ante la evidente ‘competencia cultural’ ciertos valores, imaginarios, visiones de mundo hegemónicos se van imponiendo sobre las masas, que si bien de acuerdo a estudios de  recepción tienen la capacidad de recibir, internalizar, reflexionar y crear nuevos sentidos no siendo meros receptores pasivos, es cierto que la mayor parte de la comunicación está concentrada y se impone sobre lo que no resulta comercial y por lo tanto, no es funcional al desarrollo armonioso del sistema. De esta forma peligran culturas ‘no comerciales’, la pregunta es ¿qué hacer ante esta situación? Mientras algunos han apelado por el resguardo cultural en las fronteras locales, como es el caso del fallecido antropólogo Levi-Stauss, otros han optado por la defensa del intercambio simbólico bajo el denominado ‘Mosaico cultural’, perspectiva que no considera la disputa de poder. Es el caso de Clifford Gertz.

 

Por: Karen Poblete

 

Fuentes


  1. www.icarito.cl/
  2. www.cnnchile.com/ 
  3. www.randomhousemondadori.com
  4. www.bertelsmann-direct.com
  5. www.ciberoteca.com
  6. www.worldlingo.com
  7. www.es.wikipedia.org


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